Medios, Opinión y Academia en Colombia
Por: Alvaro J. Riascos Villegas
 

Hace unos días leí con atención un artículo en una revista de circulación nacional sobre el papel revolucionario que Internet está jugando en los medios noticiosos. Me sorprendieron dos cosas. Primero, la falta absoluta de referencias sobre medios colombianos y segundo, la ligereza del texto al hacer una identificación convencional del periodismo escrito con el periodismo en Internet. Con relación a ésta última, una característica fundamental que no se menciona, son las posibilidades casi ilimitadas que Internet ofrece de profundizar en las noticias, al punto que estos contenidos dejan de ser lo que convencionalmente llamamos periodismo.

Por esta razón, quiero llamar la atención sobre los esfuerzos que la "Fundación Pondo" (conformada por economistas colombianos) ha venido haciendo a través de dos proyectos virtuales: www.webpondo.org y www.dotec-dolombia.org Esta Fundación surgió hace tres años como reacción a la forma como nuestros medios de información abordan los temas técnicos de interés público (como lo son casi todos los temas económicos).

En Colombia tradicionalmente la discusión de estos temas se ha hecho pública en medios escritos de gran circulación que en algunos casos se destacan por su falta de rigor académico. Varios de nuestros columnistas que pontifican sobre cualquier tema, cultivan algunas cualidades del comentarista deportivo (profesión que respeto a cabalidad): mucha emoción y mucha coyuntura, además de otras no apropiadas para el análisis económico tales como el radicalismo como estilo literario, un monumental gusto por el titular y una desenfrenada inclinación por las generalizaciones, los lugares comunes y los slogans (neoliberalismo, globalización, etc.).

La desinformación que generan las intervenciones light en temas económicos ha sido ejemplar en el caso del debate sobre el nivel óptimo de reservas internacionales. Hace unos meses, un comentarista económico afirmaba que el nivel de reservas debería corresponder a la base monetaria (medida en dólares) pues, en caso de un ataque especulativo, es con ésta con la cual los agentes comprarían las divisas.

Con el mayor respeto, esta afirmación no resiste el más elemental ejercicio de análisis económico. Hasta el momento, la economía ha dado cuenta que en caso de un ataque especulativo, la última unidad (de divisas) debe ser sustancialmente más cara que la primera (como de hecho ha sucedido en todos los países donde se ha dado), lo que hace de semejante cálculo algo totalmente inocuo.

El nivel óptimo de reservas es un tema técnico y difícil, sobre el cual no han podido ser conclusivos cientos de estudiosos especializados, pero que al parecer un ‘comentarista' de la realidad nacional resolvió en tres líneas.

Ante esta realidad, www.webpondo.org y www.dotec-dolombia.org se han concentrado en la promoción de tres aspectos. Primero, formalizar las discusiones públicas, hacerlas más académicas y al mismo tiempo, acercar la academia a lo político, informativo y pedagógico. Segundo, darle la palabra a quienes en ocasiones han dedicado toda una vida al estudio minucioso de los problemas sociales. Y tercero, abrir la mente de los colombianos, dejando los dogmas a un lado para discutir los hechos, los datos, para cambiar nuestra visión cortoplacista de las políticas y ojalá, para valorar la ciencia al servicio de los problemas sociales.

*Columna de la Fundación Buen Gobierno

Publicado Diario Portafolio 7-17-05


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